HANNIBAL LECTER: UN VILLANO ADMIRADO

Nos situamos en Quantico, en la sección de Ciencias del Comportamiento de la academia del F.B.I. Sin previo aviso, una de las más destacadas alumnas de la academia, Clarice Starling (Jodie Foster), es sacada de una de sus clases convocada por el jefe de la sección Jack Crawford (Scott Glenn). Empieza el suspense… En el despacho de Crawford, Jack propone una misión interesante a nuestra Clarice, entrevistar al psiquiatra Hannibal Lecter (Anthony Hopkins). El objeto de dicha entrevista es completar un estudio realizado a los asesinos reincidentes atrapados con el fin de confeccionar un perfil común para los maníacos asesinos, o al menos eso le dice Crawford a Clarice. Lecter se halla internado en un hospital psiquiátrico penitenciario en Baltimore por el asesinato de, al menos, trece personas. Apodado como Hannibal el “caníbal” debido a su fijación sistemática de comer parte de sus víctimas, es sobradamente conocido por su extraordinaria inteligencia, crueldad y hermetismo para con cualquiera que ose a intentar psicoanalizarle. Sabido esto, una extrañada pero gratamente sorprendida Starling acepta el encargo.

Ya en Baltimore, el director del hospital, Frederick Chilton (Anthony Heald), informa a Starling de las importantes precauciones que ha de tener: no pasarle nada metálico ni aceptar nada que Lecter le ofrezca y que no se acerque al cristal de la celda. Esto añadido a la advertencia de Crawford de que no revele nada de su vida personal al maníaco componían las prudencias para tratarle sin correr grandes peligros. El doctor Hannibal Lecter esta en una celda especial de máxima seguridad y al fondo de un pasillo en el que están los detenidos más peligrosos. Destacable momento de la cinta cuando el director (Jonathan Demme) nos hace atravesar dicho corredor de la mano de Clarice. Después de un contratiempo con un preso, lo que representa la tensión y el suspense del momento, llegamos al final del pasillo, donde dentro de una celda cercada por un cristal blindado, aparece el famoso doctor Hannibal Lecter, de pie y bien estirado. En absoluto da la imagen de un asesino múltiple, sino más bien de un hombre exquisitamente educado y dotado de una inteligencia poco común. Esto sin duda es lo que provoca el encanto y el magnetismo de este personaje, el cual atrapa al espectador desde el momento que aparece en escena.

A continuación de la presentación de Lecter, se inicia una conversación entre éste y Starling de lo más inquietante. En ella hablan de un asesino sistemático apodado Búfallo Bill (Ted Levine), el cual rapta a mujeres más bien gruesas, las arranca parte de piel y se deshace de los cadáveres. El reo maneja prácticamente a su antojo el diálogo gracias a su intelecto y también al respeto y precaución que sabe que ejerce sobre Clarice. Starling, después de ganarse la confianza del asesino compartiendo el incidente sucedido con la celda de al lado y darle algo de información de Búffalo Bill, intenta encaminar la entrevista para que Lecter responda el cuestionario confeccionado por el F.B.I. el cual se lo toma de mala manera y da por finalizada la visita. Clarice resignada por no haber conseguido que Lecter rellenara el test, se dispone a marcharse cuando el mismo preso que la molestó al entrar, la incomoda de una manera mucho mayor, lo que provoca una situación tensa para Starling y para el espectador ya que desemboca en el alboroto general de los presos reprendiendo la acción de su compañero. Lecter pide a Clarice que se acerque a su celda para algo que ella jamás esperaba, una pista en forma de acertijo para que vaya a un lugar a ver que se encuentra. Este momento del film representa claramente como se forma un vínculo que irá fortaleciéndose, quizás peligrosamente, entre Clarice y el doctor Lecter, provocado principalmente porque Starling de alguna forma esta perdiendo el miedo a Hannibal, la cual en esta escena se acerca deliberadamente en exceso al cristal, primera precaución violada. A lo largo de la cinta se va desarrollando un toma y daca de informaciones entre Clarice y el Dr. Lecter, éste le da claves para atrapar a Búffalo Bill y Starling relata sus peores experiencias vitales que satisfacen las preguntas del preso. Hannibal va cogiendo interés por la joven estudiante. El resto de la historia es bien conocida… de no ser así, la solución esta en el videoclub de la esquina.

Como datos adicionales se cabe destacar que esta película esta basada en la novela de Thomas Harris “El Silencio de los Inocentes” (1988). Es el segundo libro de una trilogía de novelas: “El Dragón Rojo” (1981), “El Silencio de los Inocentes” (1988) y “Hannibal” (1999); obras también llevadas al cine con cierto éxito, aunque muy mejorables, en especial “Hannibal”, la cual no es fiel a la novela. El film entre otros premios menores se hizo con cinco estatuillas de la academia en 1991 como mejor actor principal (Anthony Hopkins), mejor actriz principal (Jodie Foster), mejor película, mejor director (Jonathan Demme) y mejor guión adaptado (Ted Tally).

La clave del éxito de la película, aparte del perfecto montaje y fidelidad a la novela original, es sin duda la magistral encarnación e interpretación que nos ofrece Anthony Hopkins del Dr. Lecter. Plasma a la perfección la frialdad, maldad e inteligencia del personaje original provocando lo que el autor buscaba en su obra, una identificación por parte del lector/espectador con el monstruo. Éste no representa otra cosa que el lado oscuro de la mente y a la vez una autosuficiencia y seguridad que despierta la admiración. Hannibal Lecter es el alter ego malvado que todos tenemos, el malo de la peli que todos quisiéramos ser, increíblemente cruel y a la vez cultivado y encantador.

Película totalmente recomendable para el aficionado al cine policíaco y de terror. Que no nos despierte en la noche el horrible chillido de los corderos…

Andrés Galera