IT BITES: HISTORIAS TRAS EL MOLINO DE VIENTO

Un grupo como los británicos It Bites no podía emerger en otro momento que en los años ochenta. Este cuarteto, surgido como banda en 1982, se dedicó a explorar un sonido que no parecía destinado a colmar las expectativas de los seguidores más tradicionalistas del Rock progresivo. Su estilo tomaba como base el Pop de la época para sofisticarlo con tendencias como el Hard Rock más estilizado de unos Extreme o las evoluciones de conjuntos como Saga o Magnum, teniendo siempre muy presentes las directrices de lo que ya se empezaba a conocer como Neo progresivo. De esta manera el crisol de It Bites ofrecía un producto final interesante y apto para ser disfrutado por los oyentes más cercanos al mainstream que de ninguna otra manera habrían querido saber nada del Rock progresivo, con la consecuente pataleta de todos aquellos progheads que todavía añoraban los dorados setenta. El sonido de It Bites era marcadamente edulcorado y de claras tendencias comerciales, materializadas en estribillos pegadizos, coros por doquier y una buscada ausencia de agresividad sonora. Esto es cierto, pero como demostró su primer álbum, el LP “The Big Lad In The Windmill” de 1986, calidad no les faltaba. Las cifras de ventas, por otro lado, les sonrieron. El segundo single extraído de este álbum, “Calling All The Heroes”, aterrizó en el número 6 de las listas del Reino Unido, mientras que el LP que lo contenía conseguiría un destacable puesto 35 en la clasificación de álbumes.

Su popularidad les haría merecedores de participar en giras con artistas como Go West, Marillion o Robert Plant. Escuchando “The Big Lad In The Windmill” uno puede hacerse una idea de dónde provienen propuestas actuales tan interesantes como A.C.T. De nuevo bajo los auspicios del histórico sello Geffen, el cuarteto británico emprende la grabación y publicación de su nuevo trabajo “Once Around The World” (1988). El encargado de dar una forma definida a las evoluciones del grupo es ni más ni menos que uno de los personajes claves de la escena de Canterbury: Steve Hillage. “Once Around The World” se presenta como un trabajo más progresivo que su disco de debut, y llevará en volandas a It Bites a sucesivas y exitosas giras por el Reino Unido, Estados Unidos y Japón.

A pesar de que en sus giras seguían viviendo un momento dulce, ni “Eat Me In St. Louis” (1989) ni los singles extraídos del mismo van a gozar de tanto predicamento como sus anteriores publicaciones discográficas. Extraño teniendo en cuenta que sus creaciones no habían descendido demasiado en cuanto a calidad musical. Por otra parte, la edición del recopilatorio “The It Bites Album” por Virgin hacía temer lo peor. Las sospechas se hicieron realidad cuando en 1990 el guitarrista Francis Dunnery decidía dejar el grupo mientras éste se afanaba en la composición de su cuarto LP con la vista firmemente puesta en el asalto al mercado americano. Este hecho ponía punto y final a la trayectoria de It Bites. A partir de entonces, el consabido goteo de recopilatorios y directos como “Thank You And Goodnight” (1991), “Calling All The Heroes: The Best Of It Bites” (1995), “Live In Montreux” (2003) o el más reciente “When The Lights Go Down” (2007), grabado por el grupo reformado. Sin embargo, “The Tall Ships” les recupera en 2008 como trío. John Mitchell, John Beack y Bob Dalton, juntos con una obra que reviva la esencia Art Rock de sus primeras hazañas, cargada de arreglos sublimes. Lejos de la encorsetada etiqueta de progresivo a la vieja usanza, los últimos It Bites continúan robando ideas el Pop como al Rock melódico o a los movimientos más sinfónicos para hacer de su mejunje un delicioso licor.

Andrés “Chromatic Death”