VALKIRIA: LA HISTORIA EN LA SOMBRA

No cabe duda de que “Valkiria” es una de las películas más esperadas de este 2009 que acaba de comenzar, y no sólo debido a las diversas polémicas que ha suscitado a lo largo de los años que han conducido a su finalización y posterior estreno. Por un lado todas las miradas recaían en Tom Cruise, mientras que por el rabillo del ojo los amantes del cine dirigían un vistazo furtivo e inquisidor a su director Bryan Singer. El mismo que en 1994 nos entregó uno de los más grandes peliculones de la pasada década, “Sospechosos Habituales”, y también el hombre que obtuvo una tibia respuesta con su “Superman Returns” hace casi tres años. La buena noticia es que tanto Cruise como Singer han dado definitivamente en el clavo, y de qué manera.

“Valkiria” narra los hechos que condujeron al fallido atentado (uno de tantos) contra el dictador Adolf Hitler y la posterior puesta en marcha de la operación del mismo nombre, orquestada por los disidentes del atroz régimen. Dado que los resultados últimos de la misma son de sobra conocidos por todos pudiera parecer que el interés de la película podría resultar mermado. Sin embargo, y esta es la mayor virtud de la cinta, el film atrapa al espectador desde el primer fotograma hasta el último, sumergiendo a la audiencia en un apasionante carrusel de tensión y emociones como hacía mucho tiempo no se vivía en una sala de cine. Tom Cruise, en el papel del Coronel Claus von Stauffenberg, está fantástico, ofreciendo una interpretación sobria y totalmente creíble. Su determinación se percibe inconmensurable, casi tanto como lo es el terror a lo que le pueda pasar a su familia en caso del más mínimo fallo. Los demás conspiradores –reparto de lujo– no le van a la zaga, transmitiendo en todo momento la terrible tensión, el miedo cerval al fracaso y el tremendo sentido de la responsabilidad que requiere el planear y llevar a cabo una acción semejante en uno de los entornos más amenazadores que se puedan concebir.

En el apartado técnico, por lo tanto, la factura de la cinta es impecable. Además, y por si fuera poco, McQuarrie y Alexander nos ofrecen escenas de una carga simbólica brutal, ese tipo de situaciones que siempre permanecerán en nuestra memoria. A pesar de su relativamente larga duración –unas dos horas–, la filmación se hace corta, transcurriendo fluida gracias a una sucesión de los acontecimientos que estremece y cautiva al espectador a partes iguales. “Valkiria” es, por tanto, un thriller completo y, posiblemente, la mejor película de Bryan Singer junto a “Sospechosos Habituales” (sin menospreciar en ningún caso obras como las dos primeras partes de “X-Men” y la hoy un poco olvidada “Verano De Corrupción” de 1998). Desde ya una de las mejores películas de 2009.

Andrés “Chromatic Death”