No es difícil recordar pequeñas hazañas grandilocuentes cuando su loable fin era revivir el Hard Rock patrio con orgullo y sensatez. Con los dedos de la mano se cuentan los nombres que desde finales de los noventa han intentado mantener la cara alzada frente a las adversidades de unas modas que sólo entienden el Rock de unos M-Clan en orgásmica experiencia de visitar al siempre positivo Steve Miller. Esto antes no pasaba, que diría el otro.
En fin, ahora que ya se plantea como realidad la partida de los últimos grandes que nos quedaban en el revival, unos Beethoven R. que dieron más de una ilusión, y que Saratoga ha olvidado lo que facturaba en su álbum homónimo y en “Mi Ciudad”, sólo nos queda mirar a nombres como OffTopic. Este trío procura aunar en diez canciones lo que muchos no concebirían ni por asomo en pleno 2007. El Rock de base se hermana sin rubores con el Hard y algunos devaneos metalizados que ponen a “Sin Miedo” en un lugar de primoroso lanzamiento a la realidad. Algo así como un entendimiento del pasado por medio del recuerdo actualizado. El resultado por ello se transforma mágicamente en algo lógico y satisfactorio.
No hay más explicaciones, como mucho la trituradora que pone en un mismo espacio a los primeros Tahúres Zurdos con los segundos Banzai, a Niagara con el Metal nacional de última acuñación. Ideas fácilmente asimilables por aquel oyente que tenga un pasado en sus oídos más allá de las estaciones pasajeras o el plástico del suicida musical con mucha cara dura. Aquí hay tres artistas que saben dejar su aromático poso tras su obra, y eso pocas veces se ve en estos lances.
Sergio Guillén