Según la información que incluye el MySpace oficial de Sinfomusic, su galeón navegando en avanzadilla está «orientado como un nuevo foro para la escena del Rock progresivo. [...] Actualmente mantenemos nuestra intención de ser un espacio interactivo a través del foro para dar a conocer el Rock Progresivo, en todas sus facetas, a toda la comunidad de habla hispana». Lo cierto es que tras este resumen se encuentra una de las iniciativas más interesantes en cuanto a Portales relacionados con la música experimental se refiere, un lugar con síntomas de cefalópodo debido a unos interminables tentáculos que salen de la cabeza de Antonio Muñoz Martín –más conocido cual Davol en los interiores de www.sinfomusic.net – y tocan ideas como diferentes concentraciones de acólitos a los estilos progresivos, apoyo a eventos, promoción y creación de espacios para que los músicos puedan recibir la respuesta directa de su público, edición de números para coleccionistas sobre la disciplina sinfónica, y así hasta cubrir un largo etcétera. A continuación el secreto de este melómano que ha abierto una nueva vía para disfrutar del Rock experimental desde la Red de redes.
¿Cuándo nace exactamente la idea de internarte en la Red para dar forma al foro primigenio que constituyó el Sinfomusic original?
No hay un momento exacto donde se generara la idea, más bien fue fraguando a lo largo de los años, a través de un desarrollo continuo conforme fui ahondando en la información que Internet facilitaba. Gracias a este medio pude conocer que el género no se había extinguido, que había una nueva generación de grupos con importantes proyectos, así como la existencia, desde sus primeras etapas, de una inmensidad de bandas que desconocía. Mi entusiasmo creció y me animé a aportar algo a la red. Así surgió Sinfomusic en septiembre de 2005.
¿Lo comenzaste como un proyecto de un único creador o había más personas metidas en el ajo en aquel momento?
Sinfomusic es un proyecto personal, tanto en su infraestructura, como en su orientación y finalidad. Tan sólo en la parte técnica tuve la ayuda incondicional de una persona especialista en el diseño de webs , mi hermana, para hacerlo realidad. Posteriormente, gracias a las numerosas personas que me han apoyado, el foro se ha desarrollado en las diversas secciones que existen en la actualidad, creándose un Portal como medio de canalización del mismo.
¿Cuál es el fin fundamental de un portal como Sinfomusic?
Principalmente es un vehículo de comunicación y amistad entre personas de gustos afines al Rock progresivo, que se retroalimenta constantemente a través de la información que los mismos aportan. Hoy en día, hay mucha de ella en la red; pero creo que el exceso puede saturar, si no va acompañada de opiniones personales con diferentes puntos de vista que la enriquezcan. Asimismo, y en muchos casos, la interacción de los participantes crea lazos de unión entre ellos, algo que no hubiese sido, en parte, posible, si no fuese gracias a este medio virtual.
Con sus buenos años en Internet, ¿cómo ves la evolución de Sinfomusic como presencia electrónica que sirve para que el lector al mismo tiempo juegue el papel de informador?
La veo positiva. Continuamente llega a un mayor número de internautas gracias a que lo han descubierto navegando por Internet; en parte, debido al incesante aumento de ofertas por su contenido, o bien, por recomendación de otros usuarios. Y aunque, para su mantenimiento y crecimiento, la participación activa es vital, también es muy importante la multitud de visitas pasivas que se recibe, ya que esto significa que Sinfomusic despierta el suficiente interés para que otras personas lo disfruten aunque no participen activamente, cuestión siempre recomendable pero no obligatoria.
Como consumidor de Rock experimental, ¿qué te hizo bucear en tu juventud en las tiendas buscando discos de progresivo?
Pues una insaciable necesidad de alimentar mis gustos musicales. La música siempre fue una parte importante de mi vida, que me ha acompañado en todo momento y de la que me es muy difícil pensar la existencia sin ella.
Sinfomusic posee una edición en papel que hasta el momento ha realizado dos completos especiales. Puedes contarme algo más de esta publicación y cuál es su fin.
Coincidiendo con el primer y segundo aniversario de Sinfomusic se publicaron sendos ejemplares de revistas, cuyo contenido principal se apoyaba en los datos vertidos en la Sinfopedia (sección en el foro que revisa discografías completas de grupos). Ambos números contienen diversos artículos relativos al Rock progresivo, y como eje principal un especial sobre un grupo “sinfopediado”: King Crimson, en la primera revista, y Camel, en la segunda. Todos los trabajos fueron realizados por los usuarios del foro; en el caso de los grupos fueron tomados directamente de la Sinfopedia y el resto fueron realizados exclusivamente para la revista. El fin primordial de ella es la de extender todas las opiniones a un medio diferente al digital, con la idea de hacerlas llegar a un mayor número de personas y, por supuesto, también un reconocimiento a la importante labor de todos los colaboradores.
¿Dónde se puede encontrar actualmente esos números de coleccionista?
La tirada del número 1 fue relativamente corta, con lo que actualmente está agotado, aunque no descarto su reedición en el futuro. En cuanto al número 2, todavía existen ejemplares que se pueden adquirir a través del Portal.
Háblame un poco de las conocidas como Sinfoquedadas, en las cuales hasta confeccionáis material de memorabilia como pines y elementos similares que se regalan a todos los participantes.
Las Sinfoquedadas son reuniones de usuarios del foro que se realizan en determinados lugares y épocas del año. Algunas veces coincidiendo con eventos especiales. En ellas se entablan y fortalecen amistades. La más consolidada, que se realiza desde la creación de Sinfomusic, es la de Madrid, con fecha de primeros de diciembre. En todas solemos reunirnos personas de todos los lugares de España durante uno o varios días. Lo importante es estar juntos y hablar de música, además de que intentamos hacerlas lo más amena posible, con los sitios que solemos visitar para comer y tomar copas, y todavía es más significativo si hay algún concierto de por medio. Lo cierto es que son momentos inolvidables, muy intensos que se comparten a veces con personas que sólo conoces por la red y, sin embargo, es como si las conocieras de toda la vida, aparte de profundizar en las amistades ya enraizadas. Últimamente, en estas reuniones estamos regalando a los asistentes chapas como recuerdo de su asistencia, para que, de alguna manera, persista en sus memorias las vivencias de las Sinfoquedadas.
¿Cuál es la sección de Sinfomusic que más te atrae como lector?
En todas siempre hay algo interesante que leer. Además, cada una tiene un atractivo diferente, por ejemplo: la más personal es la sección Sinfoamigos; la más heterogénea es la General; para estar al corriente de los eventos en vivo, la de Conciertos; o la de Novedades, para estar al día de la actualidad progresiva. No obstante, por la ingente labor y especial dedicación en que se vuelcan muchos usuarios, destacaría la Sinfopedia, porque aporta un valor añadido al foro, gracias a la enorme cantidad de datos que en ella se genera y de opiniones de relevancia que, en muchos casos, no se encuentran en el ciberespacio.
¿Cómo catalogarías la escena progresiva actual? ¿Ha recuperado el vigor de décadas pasadas?
Está viviendo un momento especial, un renacimiento apoyado por una minoría, compuesta por los seguidores de siempre y por los nuevos, que están descubriendo, en muchos casos, una válvula de escape al panorama musical comercial. Pero esto no es suficiente, ya que la industria discográfica sólo apoya a los grupos más importantes que les generan importantes dividendos, cuando la mayoría se tienen que autoproducir sus trabajos e, incluso, compartirlos en Internet de forma gratuita, con la dificultad que ello conlleva para la supervivencia de estas bandas. Es digno de elogio ver cómo muchos músicos entusiasmados ponen su creatividad a disposición de nosotros, sin percibir apenas nada. Mientras que los medios de masa no vean negocio en el Rock progresivo, éste estará siempre en la sombra, como ha estado desde los años ochenta, y difícilmente podrá renacer una nueva época dorada como la de los setenta. No obstante, tiene de positivo que, el no depender de las exigencias de las productoras, les da la suficiente libertad para crear arte con su música; así, hoy en día se están realizando obras de gran valor, algo difícil de imaginar hace un par de décadas. 
Sé que eres asiduo al festival MAMFest ¿De qué manera sientes una iniciativa de este tipo? ¿Qué festival te resulta más completo en cuanto a eventos anuales de rock progresivo se refiere?
Reconozco que hay que tener mucho valor y ganas de querer complicarse la vida con montar un festival de esta índole. Tengo que admitir el enorme mérito que tienen Carlos Plaza y Nathalye Engelke por haber emprendido un trabajo que conlleva una organización tan ardua y compleja, que no creo que haya sido suficientemente recompensada por su lado económico, aunque pueden estar muy satisfechos por lo que han aportado a los aficionados. Así que aplaudo la iniciativa y espero que después de haber vivido el segundo MAMFest se consolide definitivamente para años posteriores. Ahora mismo se puede considerar como uno de los festivales más importantes de la Península Ibérica, junto con Minnuendo y Gouveia.
Para terminar, ¿recomienda diez LPs raros o poco escuchados que todo amante del sinfónico debiese buscar cual perdido grial?
A mí, por fortuna, me quedan muchos por descubrir. De los que conozco, esto son algunos que últimamente suelo disfrutar mucho:
1-Por las atmósferas asombrosas que forma el teclista Fabio Ribeiro, “Rise And Fall Of Passional Sanity”, del grupo brasileño Blezqi Zatsaz.
2-De los alemanes Rousseau, “Flower In Asphalt”, por sus melodías inspiradas en aires “camelianos”.
3-“Anabelas”, es un sorprendente trabajo del grupo argentino con sabor crimsoniano, Bubu.
4-“Danse Macabre”, es un disco conceptual del grupo Esperanto con una brillante fusión entre instrumentos clásicos y modernos.
5-“Reflections On The Future” es una obra con mucha fuerza, de los alemanes Twenty Sixty Six And Then, que no decae en ningún momento.
6-“Ardour”, de los norteamericanos Ethos, toma muchos elementos de Yes pero labrados con la personalidad propia del grupo.
7-Otros recomendados son: el grupo ruso Dawn Dialogue, con su meritorio “I Put A Spell On The Fire”.
8-Así como Edward Artemiev, teclista del mismo país, que realizó en '86 el dinámico y variado “Warmth Of Herat”.
9-Por último, otros discos que me enganchan bastante por sus ritmos y melodías pegadizas son “Thoughts”, de los germanos Zomby Wolf.
10-Igualmente “Seven Secrets” de los irlandeses Fruupp.
Diez obras con las que ya tenéis vuestros buenos meses para rebuscar en las tiendas más selectas a la caza de una copia original; mientras, Davol y sus compañeros de viaje celebran sus cuatro años de resistencia en Internet, una dulce contienda por la que calibrar nuevos horizontes progresivos.
Sergio Guillén