ENTREVISTA RAINBOW: REGRESO AL PASADO DE BALDOSAS AMARILLAS


Una de las últimas novedades que nos han ofrecido los archivos discográficos de Rainbow ha sido la edición tanto en CD como en DVD de su directo alemán en el 77. Renacer Eléctrico quiere celebrar este acontecimiento ofreciendo la traducción de parte del programa original que se realizó para la gira de su “Long Live Rock And Roll”. En dicho libreto, que ahora aparece como extra en el DVD “Live In Munich 1977”, se realiza una presentación de la banda, tratándose los inicios de la misma. De igual manera se presentan declaraciones y entrevistas ofrecidas por Blackmore, Ronnie James Dio y Cozy Powell, complementándolo todo con algunos detalles relacionados con Bob Daisley y David Stone, la parte restante del quinteto por aquellos días. Un documento realmente interesante que contrasta en muchos aspectos con lo que afirmaba hace unos meses el guitarrista británico en relación a la tratada etapa de su carrera.

En el camerino Ritchie Blackmore está sentado en la oscuridad y tocando su guitarra. Como músico es de sobra conocido por su talento. Como persona continúa siendo todo un enigma. Nadie parece conocerle realmente. Háblale de ciertos temas y se mostraba evasivo. Pero dos hechos saltan a la vista con total claridad. Él ama tocar la guitarra y cree ciegamente en su banda. Realmente le importa Rainbow.

Blackmore: Dejé Deep Purple porque se estaban volviendo demasiado espirituales. Querían ser un grupo enrollado. Todo debía estar en su sitio. No había muchas oportunidades y ciertamente se estaba convirtiendo en algo aburrido para mí. Esa es la razón por la que me salí de aquello. Era todo demasiado plastificado y bonito. No me gusta hacer hermosos pequeños álbumes únicamente pensando en si venderán o no. Me gusta el LP que se encuentre fuera de las expectativas del público.

Ritchie podría mantenerse en una onda lucrativa en cuanto a su estilo se refiere, aunque este tipo de motivaciones nunca le han guiado como creador.

Dio: Ritchie no busca el dinero por el dinero. Por supuesto sabe que puede ser beneficioso, aunque eso no es lo importante. En lo que realmente se involucra es en la música. Busca progresar constantemente, de ahí el nacimiento de Rainbow. Esta banda se ha convertido en una extensión de Ritchie que gira entorno a sus pensamientos y sensaciones.

Más allá de la figura recta y seria que se ha pintado de él, Blackmore posee un buen sentido del humor. Aquí lo demuestra a la hora de explicar la razón por la que quería que Ronnie entrase en su banda.

Blackmore: Ronnie ha estado de gira como telonero de Deep Purple con su grupo Elf unas seis veces. Me fijé en él inmediatamente y me di cuenta que es un tipo que no podría cantar, así que cuando inicie mi proyecto enseguida le fiché... y, claro está, él no puede cantar.

Lo siguiente fue la necesidad de encontrar y reclutar a un baterista.

Blackmore: Me puse en contacto con Cozy en 1975 y le pregunté si podría pasarse por Los Ángeles y hacer una prueba para la banda. Ya habíamos probado a doce bateristas y ninguno cumplía con lo esperado para el proyecto. Cozy llegó al lugar, tocó durante veinte minutos y pasó a ser el tercer miembro de Rainbow. Su sentido del tiempo es perfecto.

Powell: En aquel momento no estaba pensando en unirme a un conjunto, pero cuando Ritchie me llamó me picó el gusanillo. Yo ya había trabajado con Jeff Beck, así que la oportunidad de tocar con otro de los grandes guitarristas de la escena me atrajo. Conocía de sobra su música y su actitud profesional. Quiere lo mejor de sus músicos pues él siempre les dará lo mejor de sí mismo como instrumentista.

En la primavera de 1975 Rainbow se mete en el Musicland Studio de Munich para grabar su álbum de presentación “Ritchie Blackmore’s Rainbow”.

Blackmore: Estuve muy excitado creando ese LP. No había ninguno de esos egos volando alrededor y diciendo aquello de “yo no toco esto, yo no toco aquello”. Me gusta ser muy crítico con mi obra pero sentía que era la mejor música de la que había llegado a formar parte en estos años.

Desde entonces Rainbow han dejado su huella en el mundo del Rock. Llegaron los sacrificios personales. En este momento, Ritchie, Ronnie y Cozy no tienen un centro de operaciones estable, todo debido a las leyes internacionales de tasas y las presiones de estar en gira. Actualmente son como unos gitanos del Rock And Roll.

Ronnie: De gira la mente de Ritchie siempre está pensando en música y más música. No creo que la vida de estrella sea importante para él. Se preocupa por los seguidores y le gusta saber lo que piensan del grupo, aunque no le hace demasiado feliz el tener que firmar cantidades ingentes de autógrafos. Eso lo deja para Cozy y para mí.

El concierto ha comenzado. La banda está en escena. Ritchie Blackmore y sus amigos pateándose el camino de baldosas amarillas con una pequeña cancioncilla de Judy Garland. Somewhere over the rainbow, bluebirds fly... Y a la espera para salir a cantar se encuentra Ronnie James Dio.

Ronnie: En ese momento siempre recuerdo los días en los que veía a los Deep Purple como simple espectador. Giramos con ellos y nunca me perdí sus actuaciones. Terminábamos nuestro espectáculo, nos cambiábamos rápido y regresábamos a tiempo para la primera canción de los Purple. Ya entonces Ritchie desprendía aquella magia. Es igual que ahora. Creo que ha logrado que su magia se extienda sobre el resto de la agrupación. Estoy a la espera, escuchando el principio de nuestro concierto y en ocasiones olvido que soy parte de ello. Soy como un fan sintiendo la magia. Tengo que despertar y decirme: “Es tu turno. Sal ahí fuera y canta”.

Fuera de escena Dio es encantador y posee un humor muy irónico. Sobre las tablas deja eso a un lado y te golpea con un puñetazo de energía.

Ronnie: Una vez estoy fuera soy una persona diferente. La música es la cosa más importante de mi vida. Comencé tocando la trompeta de niño. Entonces, cierto día, escuché a Elvis cantar “Hound Dog” y desde ese momento supe lo que quería hacer. Nunca he tenido un trabajo normal. Cantar es lo único que hago bien. Sé que puede sonar arrogante pero cuando estás en una sala llena de gente tienes que confiar en ti mismo. Creo en mí, aunque más aún en los miembros de la banda. Son excelentes músicos y pienso en mi voz como en otro instrumento.

El espectáculo se ha terminado. Cozy Powell se encuentra en una esquina del camerino. Marcas de sudor le recorren hasta caer a sus pies. Su largo y oscuro pelo cuelga como mojadas colas de rata. Pierde peso en cada concierto de Rainbow.

Powell: ¿Cómo me siento ahora? Destrozado. Así debe ser. Me gusta sentirme exhausto. De la forma en que lo veo, la gente que viene a vernos ha tenido que trabajar muy duro para poder comprar una entrada, así que tengo la obligación de darles un buen espectáculo.

La entrega de Cozy con Rainbow es total.

Powell: Creo realmente en esta banda. Pienso que la música es fuerte y siento que progreso a cada paso. Soy muy directo a la hora de acercarme a la vida. Eso se ve en mi forma de tocar... en todo lo que hago. Por eso estoy feliz en Rainbow, es un proyecto honesto. Si tienes algo que te ronda por la cabeza debes decirlo. Así me gusta a mí.

Con Rainbow se ha convertido en el bromista que lleva a cabo todo lo que se propone: escalar fachadas de hoteles alemanes, disparar extintores dentro de las habitaciones,... todo ello confirma la teoría de que los bateristas están un poco locos. De hecho, todas estas gamberradas aparecen como resultado del aburrimiento y la rutina de cada una de esas “glamourosas” giras.

Powell: Sí, la gente piensa que tiene glamour, ¿verdad? Cierto es que el tiempo pasado sobre el escenario resulta genial, aunque el resto es puro aburrimiento. La rutina puede llevarte al límite. En la medida de lo posible procuro conducir por mi cuenta de ciudad en ciudad. Utilizo mi moto BMW de 1000cc o el Ferrari, depende del tiempo. Si hace bueno prefiero la moto.

Ningún miembro del grupo ha montado con Powell.

Powell: Me encantan esos viajes. Puedo quemar mis inhibiciones bajo las ruedas. Conduzco rápido, ya sea sobre dos o cuatro ruedas. En una carrera no me achanto. Es extraño pero en cierto modo me gusta sentirme cercano al peligro. Posiblemente posea algún tipo de anhelo por la muerte. No lo sé.

Cozy es un hombre complejo. Está cargado de indomable energía. No vive la vida, él la ataca directamente. Por eso se siente tan cómodo en el escenario, ya que puede bombear a gusto su energía.

Textos escritos por Tony Norman

Traducción: Sergio Guillén