Mafia Boy ya podría sentarse a holgazanear tras tener en su haber junto al cuarteto Guitar Mafia cinco discos compactos con los que desde 2001 lleva escribiendo las leyes del Punk-Rock And Roll Glam para el nuevo milenio. Sin embargo, y a fuerza de ser un reverenciable culo inquieto, realiza ahora su particular partición artística para firmar cual Star Mafia Boy un álbum tan personal como “1.9.7.0.”
Trepidante canto a los principios de la actitud entendida como forma de vida ya es ley materializado en “La Noche De Los Cadillacs”, dejando que “Nuevo Comienzo” se adentre en lo más profundo y desgarre al oyente, la que se ha convertido en mejor letra de Mafia Boy. Suelta el Sleaze acelerado alla ochentas con “Enemigo Público Número 1” y su cara sexual se cimbrea gracias a “No Puedo Parar De Amarte”, con esos guiños a los madrileños Burning. “Ángel Caído” funciona aún mejor que en aquella primera versión de su CD “Las Jóvenes Y Bellas Criaturas De Los Bajos Fondos” (Guitar Mafia), mientras “Adicción A La Lujuria” homenajea a la forma de proceder en lo musical de AC/DC, acercándose a lo que Saldo Insuficiente hizo hace varios años en sus dos larga duración –aunque con más glamour–.
Chulo cual gato que siempre cae en guardia, con disco en formato vinilo, de blanca apariencia y hasta un sitar escondido bajo la manta (“Abre Los Ojos”). Star Mafia Boy resuelve con eficacia cada nuevo acertijo por la premisa de no pretender engañar a nadie, ante todo a él mismo. Su sinceridad es al Rock lo que el ketchup a la hamburguesa, ¡fundamental!
Sergio Guillén