The Mothers Of Invention serían considerados en los 60, la década de su creación, como los personajes más insólitos y extraños del panorama psicodélico, mientras que el cabecilla Frank Zappa subrayado como el verdadero enfant terrible de la escena contracultural. La música atonal y sin líneas claras a las que agarrarse se convertiría en poco tiempo en marca de un artista dispuesto a saltarse la industria a la torera. En únicamente dos años publica tres discos (“Freak Out!” de 1966, “Absolutely Free” y “Lumpy Gravy”, ambos de 1967), obras que retuercen hasta la vertiente más extrema un Rock que en manos de Zappa y sus muchachos perdía cualquier tipo de similitud con los estándares establecidos hasta aquella fecha. Eran un trío que apostaba a ganador dentro de un mundo poco dispuesto por el momento para tales menesteres experimentales. Aun así, y aunque estas grabaciones imprescindibles ganarían el reconocimiento merecido en las siguientes décadas, sí sirvieron para establecer a Frank como loco genial que escondía una pregunta secreta cuya respuesta únicamente él conocía.
Roy Estrada (bajo y voces), Jimmy Carl Black (batería y voces), Don Preston (teclados) e Ian Underwood (instrumentos de viento y teclados), unos The Mothers Of Invention en estado de ebullición, secundan a su líder musical en “We're Only In It For The Money” (1968), para muchos considerado como el álbum de mofa a The Beatles (ante todo por los paralelismos entre su portada y una de las imágenes clásicas de The Fab Four en sus años de Psicodelia). Pero Frank no se había saciado y pretendía continuar la hazaña de la edición doble por año. El compositor e instrumentista era como los grandes pintores del Renacimiento, maestros que conocían todas y cada una de las ramas de su trabajo. Zappa cambia pues de disciplina y se sumerge en el Doo-wop con “Cruising With Ruben & The Jets” (1968). En el siguiente año ya se ha recuperado del esfuerzo y regresa a la carga sin mácula de amaneramiento o copia, siempre con sus aires de renovación constante. “Uncle Meat” y “Hot Rats” se deslizan entre las manos del público más atrevido, siendo el segundo del dúo una de sus grabaciones puntales de aquella primera y fundamental etapa. Un disco con colaboradores de excepción como Jean-Luc Ponty o Captain Beefheart. Rompe por fin la barrera de la incomprensión por parte de un amplio sector de la crítica más conservadora, a la vez que se abre una frontera en la que compartir nuevas músicas (el Jazz de “Weasels Ripped My Flesh” presentado en 1970) con los más inesperados compañeros de viaje.
Todo esto, y mucho de lo que vendría después, es retomado a lo largo de varios espectáculos en directo por el hijo de Frank, el también guitarrista Dweezil Zappa. “Return Of The Son Of...” constituye por lo tanto una de esas nuevas entregas tomadas sobre diversos escenarios de todo el mundo –en este caso, casi la totalidad del doble CD está capturada de su sesión por tres noches en octubre de 2008 dentro de la programación del Morse Theatre de Chicago–. Para el que jamás escuchase una obra de papá Zappa, descubrir a su vástago reinterpretando la obra del progenitor le servirá cual grandes éxitos... Aunque entendemos este tipo de lanzamientos como extras para coleccionistas; pues si usted, por alguna extraña razón, aún no hubiese escuchado ningún LP original de Frank, le recomendamos encarecidamente que tire de sus grabaciones y no de este tributo.
Sergio Guillén y Andrés “Chromatic Death”