BITTER HONEY - Songs Of Love & Destruction

(Autoeditado)

Sonido musculoso. Rotundo. De vigor creciente y línea rítmica no exenta de imaginación sumada a unas ganas tremendas de construir un colchón acorde con la música a pergeñar. Tan retro como actual, tan directo como profundo en su musicalidad. La dulzura de una miel que sólo es agria en el nombre de la agrupación, en el título de su cuarto tema y en unos arrestos que le dejarán la boca pastosa de tanto sudor, polvo y cuerda de guitarra. Supremos.

Con un fuerte calado de formaciones cual The Cult y otra parentela, Bitter Honey no son para nada banda del montón. Sus querencias les deberían situar en ese puesto del que es seleccionado para los mejores festivales internacionales, ya que un disco como “Songs Of Love & Destruction” lo merece. Aguerridos y con la seguridad de tener entre sus manos un material de primera –incluyendo su carcasa, un cuidado digipack con su justo libreto y remate sin pegas–, el cuarteto suena valiente y decidido desde un Rock previsto de tendones y venas, un Rock de comerse el mundo.

Desde “5 AM Blues” hasta la extensa “Goodbye”, pasando por el oscuro inicio de “Valley Of Death” o el regusto entre Garage y Stoner tamizado de “Ride” –¿quién ha citado a los Monster Magnet rejuvenecidos de unos años a esta parte?–. La banda con la que una multinacional acertaría poniéndole un contrato sobre la mesa

Sergio Guillén